Con el frío, el calefont se vuelve fundamental en la casa. Pero muchas veces avisa antes de fallar. Detectarlo a tiempo evita gastos grandes, baja el consumo y, lo más importante, cuida tu seguridad.
Señales de alerta más comunes:
Ruidos raros: golpes o silbidos pueden indicar sarro, aire en el sistema o piezas desgastadas.
Pierde presión o se apaga solo: puede haber falla en el sensor, la válvula o falta de mantenimiento.
El agua no sale a buena temperatura: demora en calentar o la temperatura cambia de repente.
Goteos o humedad: una fuga puede dañar componentes internos.
¿Qué hacer?
Revisa que la presión esté normal.
No lo desarmes ni manipules piezas internas.
Ante cualquier duda, llámanos
Un mantenimiento anual te puede ahorrar dinero y problemas en pleno invierno.
Olor a gas o humo: apágalo, ventila el lugar y llama a un técnico urgente.
Más gas y menos calor: si sube la cuenta y rinde menos, probablemente necesita limpieza o ajuste.